martes, 22 de diciembre de 2009

Es la princesa más bonita.

Martes 22 de Diciembre, me levanto. Unos segundos después de levantarme, y tras ponerme la bata para tomarme una buena ducha y entrar en calor, me asomo por la ventana. Todo está congelado. Abro la puerta y, procurando hacer el mínimo ruido posible me dispongo a bajar las escaleras y ducharme, una vez duchado, tomar mi desayuno y vestirme, marcho hacia el instituto, sin muchas ganas, el frío se convierte en el protagonista del día. Era un mal día. El frío, las notas, esa sensación de soledad… Todo parecía negativo, algún que otro roce negativo con gente de la clase, estaba pagando con todos lo que solo una persona me había hecho, y quizá ni siquiera esa persona lo hizo queriendo, yo que sé.
Sigo, la cosa es que era un mal día, malísimo, se acercaba la última hora, en la cual mi depresión se iba a multiplicar por dos millones, ¡malditas notas!
Pero no, el día ha sido perfecto, y os cuento.
Segundo recreo, 12:25 me bajo a jugar un partido, sin muchas ganas, y olvidándo algo importante, pero ese algo importante apareció 3 minutos después. Interrumpí mi participación en el fútbol (Cosa que quienes me conocen saben que pocas veces hago.) y me fui, ese “algo” importante me esperaba. Teníais que verla. Iba preciosa, destacaba, bajita si, pero es la princesa más linda que jamás conocí, de hecho es la única princesa que jamás conocí.
Hablamos de tonterías, me llegó a decir que estaba ridículo, de hecho lo estaba con un gorrito de papa noel con estrellitas que se encendían y apagaban, al más puro estilo burdel. Os juro, que si por mi fuese…ese recreo JAMÁS habría terminado.

1 comentario:

  1. y mientras leí esto, yo también volví al instituto. No hace mucho que lo dejé... apenas dos años, pero recuerdo esos tiempos con muchísimo cariño.
    Disfrútalo tú también. Lo echarás de menos.

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